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Bursitis del talón
Bursitis de Aquiles
A la altura de la inserción del tendón de Aquiles en el hueso del talón hay dos bursas. Una más profunda, situada entre el hueso del talón y el tendón de Aquiles, y otra más superficial entre el tendón de Aquiles y la piel. Una bursitis del talón es la inflamación de una de esas dos bursas.
Una bursa es una pequeña bolsa llena de líquido sinovial que permite que diferentes estructuras, como tendones, hueso y piel, se deslicen fácilmente unas sobre otras.
La bursa superficial del talón, llamada bursa subcutanea calcanea, se encuentra entre el tendón de Aquiles y la piel. La bursa más profunda del talón, llamada bursa retrocalcanea, se sitúa entre el tendón de Aquiles y el calcáneo.
¿Cómo se produce una bursitis del talón?
En la mayoría de los casos, una bursitis del talón se desarrolla de forma gradual. En la bursa superficial, la inflamación suele ser consecuencia de un daño o traumatismo local en la bursa. Un buen ejemplo es el roce del borde del zapato contra el talón; con fricción repetida la bursa puede irritarse. La inflamación de la bursa profunda se observa a menudo después o durante una tendinitis de Aquiles. La bursa queda comprometida debido a la hinchazón del tendón de Aquiles.
Las molestias se observan con mayor frecuencia entre los 40 y 60 años y a menudo en personas que corren o practican deportes con muchos saltos.
Síntomas de una bursitis del talón
En una bursitis del talón aparecen signos como hinchazón, calor, enrojecimiento, dolor (a la presión) y limitación del movimiento.
En el caso de una bursitis superficial puede ser visible un bulto rojo a la altura de la inserción del tendón de Aquiles en el hueso del talón. Este bulto puede ser doloroso al tacto. También el uso de calzado cerrado puede resultar doloroso.
En la bursa profunda, en caso de inflamación, el dolor puede presentarse de forma variable. Puede sentirse a ambos lados del tendón de Aquiles y aparece principalmente tras un día de trabajo intenso o de práctica deportiva.
¿Cómo se establece el diagnóstico de una bursitis del talón?
En general, una bursitis del talón se diagnostica bien por un médico de cabecera o un fisioterapeuta. Los estudios complementarios, como la ecografía, la tomografía computarizada o la resonancia magnética, solo serán necesarios en algunos casos para confirmar el diagnóstico.
¿Cómo se trata una bursitis del talón?
Es importante iniciar el tratamiento a tiempo, preferiblemente bajo la supervisión de un fisioterapeuta. En primer lugar, el tratamiento se centrará en reducir el dolor. Aquí, el reposo dosificado y la aplicación de frío en la zona dolorosa son muy importantes.
En la siguiente fase del tratamiento, la atención se centrará en aumentar la capacidad de carga. Posibles intervenciones que puede aplicar el fisioterapeuta son la masoterapia, estiramientos, terapia de ejercicios y movilizaciones articulares.
El pronóstico (expectativa de recuperación) de una bursitis del talón es, en general, muy bueno. A menudo, en pocas semanas las personas pueden retomar sus actividades habituales.