Tendinitis de la rodilla

Una tendinitis es consecuencia de un daño en la capa protectora de un tendón. Como resultado de este daño, el tendón se inflama. Se siente caliente, es doloroso y se hincha. Esto dificulta el movimiento de la rodilla.

La rodilla tiene varios músculos que se insertan en la articulación de la rodilla a través de tendones. Estos tendones desempeñan un papel importante en la estabilización de la rodilla y en la realización de movimientos.

Causa de la tendinitis en la rodilla

Una tendinitis en la rodilla suele originarse por una sobrecarga (prolongada), especialmente por deportes como el fútbol, el atletismo, el voleibol y el baloncesto. Otros factores de riesgo son, entre otros, una desviación de la alineación de één o de ambas piernas, una técnica de carrera incorrecta o el sobrepeso.

El tendón de la rodilla que con más frecuencia se inflama es el tendón rotuliano (tendón de la rótula). Este tendón es una prolongación de los músculos del muslo y, desde la rótula (patela), se inserta en la tibia. Una inflamación de este tendón también se denomina jumper’s knee (rodilla del saltador).

Síntomas de tendinitis en la rodilla

Para todas las tendinitis en la rodilla se aplica un patrón similar. La tendinitis se reconoce por dolor a la presión en la zona del tendón. El tendón puede sentirse caliente y verse hinchado. También puede haber dolor durante los movimientos o rigidez del tendón al inicio de las actividades.

La evolución de una tendinitis en la rodilla se caracteriza por tres fases sucesivas. En las primeras semanas de la tendinitis, el dolor se limita al periodo posterior al esfuerzo. En la fase siguiente, las molestias también están presentes durante la práctica deportiva. Sin embargo, tras un buen calentamiento, las molestias disminuyen. En la última fase, las molestias adquieren un carácter crónico; el dolor estará presente independientemente de la carga deportiva. 

Por tanto, es muy importante guardar reposo a tiempo ya en las dos primeras fases para evitar que las molestias se cronifiquen.

Diagnóstico de la tendinitis en la rodilla

Por lo general, la exploración física por parte del médico de cabecera o del fisioterapeuta es suficiente. Cuentan con una serie de pruebas específicas.

En caso de duda, el médico de cabecera puede optar por solicitar pruebas complementarias. En este caso, una ecografía o una MRI-scan probablemente aportará la claridad necesaria.

Tratamiento de la tendinitis en la rodilla

Para un buen tratamiento de una tendinitis en la rodilla es de gran importancia reconocer a tiempo las molestias. En la fase inicial de las molestias, el descanso suficiente y la aplicación de frío pueden bastar para que las molestias disminuyan en unas pocas semanas.

Si las molestias aumentan, es aconsejable consultar a un fisioterapeuta. En una tendinitis de rodilla, el tratamiento se centrará primero en la reducción del dolor. Los métodos de tratamiento más comunes para ello son las fricciones, el taping y la terapia de ondas de choque. Según la gravedad de las molestias, la recuperación tardará aproximadamente entre seis y doce semanas.

A continuación, el principal objetivo es aumentar la capacidad de carga. Las investigaciones han demostrado que la terapia de ejercicios es muy eficaz para ello. En tendinitis recurrentes, una rodillera o una banda rotuliana puede ser una opción para apoyar mejor la rodilla.

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